domingo, 18 de junio de 2017

Permiso de paternidad estrecha más el nexo del padre con su hijo

Fernando Saltos, de 27 años, con sus hijos Franco y Daniel, de 5 años y 10 meses. A veces los cuida mientras trabaja. Foto: Patricio Terán/ EL COMERCIO.


Diego Bravo C. y Mariela Rosero Ch. (I) 

Lava los biberones con agua caliente para desinfectarlos. Igual hace con tazas de medición de la leche de fórmula, que prepara para alimentar a Bianca, de seis días de nacida. Eduardo Bedoya, de 42 años, es un empleado público. Accedió a la licencia de paternidad para cuidar a su hija y esposa, cuyo parto fue por cesárea.

Su labor es la misma cada día. Se levanta en la madrugada cuando la nena despierta y la entretiene. También cocina la dieta de su mujer: caldo de pollo con verduras. Lava la ropa de ambas. “Hay prendas que meto en la lavadora, otras van a la piedra de lavar”.

Hace 10 años, cuando nació su primer hijo, las circunstancias eran otras. Entonces, en el Código del Trabajo no existía la licencia por paternidad. Recuerda que pasó apenas un día con él. Al siguiente tuvo que incorporarse a sus labores. En casos de cesárea son 15 días; en parto normal, 10; y si el bebé nace con una enfermedad degenerativa, terminal o irreversible o discapacidad severa, la licencia, con remuneración, llega a 25 días. Ahora, los padres cada vez participan más de la crianza. Eso anota Bedoya.

Compara lo que vivió hace 10 años, con su actual experiencia. Sus suegros le ayudaron con su primogénito. Su esposa es veterinaria. Antes del 30 de este mes regresará a su trabajo.

Esa ansiedad también experimenta Stalin Álvarez, de 26 años. El jueves 29 se le terminará la licencia. Su hija Teresita nació el miércoles 14, en el Hospital Gineco Obstétrico Luz Elena Arismendy, en el sur de Quito. Ha estado pendiente de ella y de su hermano de un año y medio. El tiempo le parece corto, pero lo aprovecha.

Iván Nolivos es un abogado laboral. Cuenta que desde la Constituyente del 2008 se habló del permiso de paternidad. Fue implementado en febrero del 2009, tras la reforma al Código Trabajo y la Ley Orgánica del Servicio Público. Rige en el campo privado y público. El objetivo -recuerda- era reducir brechas de género, para que padres y madres se ayuden en los primeros días posteriores al nacimiento. Antes no había permisos de paternidad y dependía de cada empresa si otorgaba días o no. En España, el permiso es de cuatro semanas.

En Noruega, la licencia es de 112 días. En Alemania, los días libres por maternidad y paternidad se comparten entre ambos; el plazo máximo es de 14 semanas. Fernando Saltos, de 27 años, pasa el mayor tiempo posible con sus hijos. Le hablaba a Franco, quien ya tiene 5, desde cuando estaba en el vientre de su esposa, Solange Gaibor. A las madres -apunta- se les hace más fácil establecer una relación con los bebés porque los llevan en sus cuerpos. Por eso, “el reto es crear vínculos con ellos desde el nacimiento”.

Él estuvo en el momento del parto, fotografió al recién nacido, cuando su esposa aún dormía, tras la cesárea. Fue el primero en cargarlo y vestirlo. Lo más inolvidable ha sido lograr que durmiera sobre su pecho. “No es solo hacer el hijo y allá. Esas experiencias generan lazos que duran de por vida”. La licencia de paternidad permitió que conviviera con Franco desde sus primeros días. Ahora está por terminar el primero de básica.

Lo lleva en su auto a la escuela, en un trayecto de 40 minutos. Responde a preguntas como: ¿Papi, el sol va a morir? Con su segundo hijo, de 10 meses, Saltos también es un padre involucrado en los cuidados. Se dedica a la animación digital, ya tiene un negocio propio.

Así que maneja mejor sus horarios. En las noches, su esposa descansa, tras haberle dado de lactar al bebé. Y él, lo arrulla para que se duerma. María Moreno de los Ríos, fundadora del Parto es Nuestro Ecuador, motiva a los varones, para que se impliquen en la paternidad desde el embarazo. Les pide que acompañen a los chequeos a sus parejas, que estén en el nacimiento y que luego cambien pañales...

“Si el hombre se involucra en la crianza, ayuda al cambio de dinámicas en las familias”, afirma María. Y reitera que en el país, en las guías del Ministerio de Salud, se garantiza el derecho a que padres o un cercano a la mujer esté en el parto. Para Saltos, “acompañar en el día a día, proteger, apoyar, esa es la labor de un padre, no necesariamente de sangre”.

https://www.elcomercio.com/tendencias/permiso-paternidad-nexo-padres-hijos.html

domingo, 11 de junio de 2017

Fin de ciclo lectivo, época de la ilusión por el paseo estudiantil

República Dominicana y Panamá son los destinos preferidos. En el país, Galápagos. Los segundos de bachillerato adelantan el viaje, por la graduación. Fotos: Cortesía
Diego Bravo C.
Redactor (I)

La bandera mide cuatro metros y fue elaborada por los alumnos de segundo de bachillerato del Colegio Isaac Newton. “M17” se lee, con letras de colores, sobre la tela. Es un recuerdo del paseo de fin de año: Mompiche 2017.

 A esa playa del sur de Esmeraldas viajaron, en mayo, tras finalizar el primer quimestre de este año lectivo, que terminará el miércoles 5 de julio.  Por estudiante, cada familia pagó USD 400. Adelantaron el viaje por sugerencia del comité de padres. La razón: en julio del 2018 terminarán la secundaria. Con ello vendrán más gastos.

Juan Carlos Ron, uno de los papás que planificó el paseo, contó que el próximo año tendrán la fiesta de graduación en el Hotel Marriott. Les costará unos USD 1 000 por chico. Los viajes al extranjero son comunes en los planteles particulares.

En el Martín Cereré, 35 estudiantes fueron el año pasado a Punta Cana, en República Dominicana. El paquete les costó USD 1 300, a cada uno, incluido el pasaje aéreo. Tuvieron acceso a comidas y bebidas ilimitadas, así como a piscinas, deportes acuáticos, shows artísticos y discotecas.

Allí permanecieron cinco días. Viviana Cevallos, del grupo de padres, comenta que la fiesta de graduación será en el Swissotel. El presupuesto es de USD 900, por alumno. Faltan 25 días para que se termine el ciclo lectivo. Y, en varios planteles, ya sueñan con el paseo de fin de año. Mientras, en otros, como en estos, el viaje se adelantó, como en el Newton y Cereré.

Este Diario contactó a siete establecimientos particulares, cinco organizaron paseos. Galápagos y Punta Cana son los destinos predilectos de los estudiantes para los paseos de fin de año. Esto según la Asociación Ecuatoriana de Agencias de Viajes, Operadores de Turismo y Mayoristas. ​ Diego Pádula dirige esa entidad y preside la agencia Polimundo.

En cuanto a los viajes internacionales que organiza su empresa, el 80% de los colegiales opta por Punta Cana. El resto a Playa Blanca, en Panamá. Otras firmas ofertan viajes a Cancún, en México. También a San Andrés, Colombia. A escala nacional, calcula que el 40% de chicos que viaja, con sus compañeros, elige Galápagos como primera opción. Le sigue Mompiche (con el 20% de la elección). El resto va a otros lugares del país.

Los traslados al extranjero cuestan entre USD 800 y 1 500, dependiendo del hotel. Los costos al interior del país van desde USD 100 hasta 700. En Metropolitan Touring, el panorama es similar. Alexandra Ingavélez, jefa de Mercadeo, precisa que Punta Cana es el principal destino de los estudiantes. “El año pasado solían viajar grupos de 50 a 60 pasajeros. En el 2017 se movilizan de 25 a 30 jóvenes”. Pero hay planteles en los que no habrá viaje.

Fernando Morales, rector del Borja 3, señala que antes los alumnos de último año de bachillerato de su plantel se iban a las playas, pero en este año no lo harán. En el Colegio Sauce tampoco, los padres no se organizaron. En otros centros se vive otra historia. Los padres incluso han organizado eventos para ayudarse.

Los padres de 19 niños del séptimo de básica, del Colegio ISM, irán a un resort en Loja, con un presupuesto de USD 426 por persona. Dany Donoso, una de las organizadoras del paseo, relata que hicieron un ‘hornado solidario’ para apoyar a las familias con problemas económicos. El 17 de julio, cuando termine el año lectivo, viajarán. Esto para evitar pedir permisos al Ministerio de Educación.

Esa práctica es común. Desde el 2013 está vigente el Acuerdo Ministerial 195-13, emitido por la Cartera de Educación. Regula las excursiones y giras de observación. No los paseos. Establece que los establecimientos deben pedir permiso cuando los chicos hagan recorridos al interior del país. Se exceptúan de la prohibición las actividades que sean desarrolladas fuera del país: delegaciones o en representación del Ecuador.

Este Diario pidió datos del número de excursiones y salidas de observación al Ministerio, el 2 de junio. Pero el pedido, hasta el pasado viernes 9 de junio de 2017, no fue atendido. Padres y alumnos coinciden en que lo mejor es organizar los paseos de fin de año en época de vacaciones, al final de cada quimestre o del ciclo.

Así lo harán también los chicos de segundo de bachillerato del Colegio Menor San Francisco, para dirigirse a Punta Cana el próximo mes. Gabriela Jaramillo es una de las mamás que planifican el viaje. El destino fue escogido, entre varias opciones. Seleccionaron un hotel alejado de la ciudad por seguridad. La idea es que los jóvenes no se expongan al salir a sitios poblados. ​ El hijo de María Fernanda Arroyo, David, del Colegio Terranova, viajó a Playa Blanca, en Panamá, en segundo de bachillerato.

También, adelantaron el paseo por los gastos de la fiesta de graduación, este año. Será en el Paseo San Francisco, costará USD 130 por invitado. Pero también hay otras alternativas, los chicos del ISM van a los campamentos de Pensacola Christian College en Florida (EE.UU.). Según la rectora, Jenny Vinueza, cada año viaja un grupo. Allí hacen escalada, natación, recreación en la playa... Se diviertan y mejoren su conocimiento del inglés. Cuesta USD 1 300, por chico.

https://www.elcomercio.com/tendencias/colegios-bachillerato-paseo-viajes-estudiantes.html

jueves, 1 de junio de 2017

DÍA DEL NIÑO 2017: Abuelos y tíos juegan un papel en la crianza

Galo Larrea cuida a su nieto, Sebastián Lozano, de 10 años, luego de que sale de la escuela. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO    



Redacción Sociedad (I)
Diego Bravo C. 


La rutina es la misma todos los días. Galo Larrea, de 74 años, espera a que su nieto Sebastián Lozano, de 10, llegue de la escuela para servirle la comida y luego hacen los deberes.


“¿Qué tal estuvo la escuela hijo? ¿Qué te dijeron los profesores? ¿Qué aprendiste hoy?”, son las preguntas que le hace mientras el niño se sirve los alimentos. Él lo trata como si fuera su hijo. “Mi esposa falleció y la compañía de mis nietos me ha ayudado a salir adelante”, cuenta Larrea.


Esta escena se repite con algunos niños que participaron en la encuesta. Sus abuelitos les esperan en la casa tras salir de los establecimientos educativos. Unos les ayudan en los deberes, mientras que otros les acompañan en otras actividades. El estudio denominado ‘INEC va a la Escuela’ señala que un 12% de los infantes del país pasa el tiempo libre con los abuelos o tíos mientras sus padres trabajan o realizan otras actividades.


En el caso de Sebastián, su abuelo lo lleva a las clases de natación en el Club Regatas y le apoya cuando participa en torneos infantiles. Desde la tribuna le alienta para que no baje la velocidad mientras compite con otros pequeños. También le revisa las tareas escolares. “Me cuida, me ayuda a limpiar la casa porque mi mamá me dice que lo haga”, narra Sebastián.


Les ha pedido a sus papás que pasen más tiempo con él, pero ellos no pueden por las obligaciones laborales. Con ellos le gustaría jugar, ir al cine o únicamente ver televisión. Otros niños salen con sus abuelitos a reciclar. Para Justin, de 10 años, esa actividad es habitual junto a su abuelita ya que sus padres lo dejan con ella las tardes.


Cuenta que le obsequia las botellas plásticas de los jugos que consume para que ella los venda en las plantas recolectoras de plástico. Su padre trabaja como mensajero y su mamá en las oficinas de una cadena de restaurantes. Dice que él pasa la mayor parte del tiempo trabajando y únicamente llega a la casa para dormir. Cuando despierta, se dedica a revisar su celular.


“Quisiera jugar con él”. A Galilea le ayuda su abuelita a hacer las tareas ya que antes de jubilarse fue profesora en un establecimiento. Es feliz junto a ella, pero admite que le gustaría tener más tiempo con sus padres para contarles sobre los deportes que practica y lo que le gusta.


El estudio del INEC dice que la mayor parte de niños pasan con su madre. Es decir, el 77% del tiempo que tienen libre, generalmente las tardes. Y eso se replica en las encuestas realizadas. Camila Chamorro, de 10 años, disfruta del patinaje y pasa junto a su madre todas las tardes, al igual que con su hermano Sebastián. “Con ellos soy feliz”. Adrián vive lo mismo con su mamá por las tardes. Dijo que ella es muy divertida y siempre le cuenta chistes. Su papá es mucho más serio.



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miércoles, 24 de mayo de 2017

El déficit de médicos se cubrió con profesionales repatriados

El médico Claudio Vallejo volvió con el plan ‘Ecuador saludable voy por ti’ del Ministerio de Salud. Foto: Armando Prado / EL COMERCIO  



Diego Bravo C. Redactor (I) 

La tasa de profesionales de salud se duplicó en los últimos 10 años. Pero el país todavía está a cinco puntos de alcanzar los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este es uno de los principales retos que afrontará el nuevo Gobierno en esta materia de cara a los próximos cuatro años de gestión. Según datos del Instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos (INEC), en el 2010 se registraron 10 304 médicos en el sector público y privado. Hasta el 2015 fueron 29 374, incluidos generales, especialistas, residentes y rurales. Además se cuenta con 16 931 enfermeras.

Una de las medidas que se implementó desde el Ministerio de Salud (MSP) para fortalecer la planta de médicos en el sector público fue el ‘Plan Ecuador Saludable voy por ti’, que comenzó en el 2012. Con el plan se busca repatriar a los profesionales ecuatorianos que trabajan en otros países y sumar cuadros extranjeros.

En la rendición de cuentas de la Cartera de Salud se indicó que 1 612 especialistas repatriados (nacionales y foráneos) han llegado al país bajo esta modalidad del 2012 al 2015. Según los datos oficiales, en el proceso de selección y contratación se priorizaron las carpetas de médicos especialistas y sub-especialistas.

El análisis de las plazas se hizo conforme a la cartera de servicios, infraestructura y necesidad de talento humano de cada centro asistencial. ​ Un ejemplo es el caso del ginecólogo de Chunchi Claudio Vallejo, de 37 años, quien cursó un masterado en medicina reproductiva en Barcelona y trabajó en esa ciudad. Desde hace cuatro años, él dirige la Unidad de Ginecología del Hospital Eugenio Espejo de Quito.

“Quiero retribuir al país lo que aprendí e innovar con más técnicas”. Otros médicos, en cambio, abandonaron el plan. El neurocirujano Carlos Llumiguano trabajó en España y llegó al Hospital Eugenio Espejo, pero posteriormente se cambió a un centro de salud privado. Hace dos semanas regresó a Europa para continuar su carrera.

Este Diario solicitó estadísticas sobre el número de galenos ecuatorianos que abandonaron el plan, pero el pedido no fue entregado por el Ministerio. Lo único que respondió es que las salidas se debieron a viajes fuera del país para seguir nuevas especialidades o subespecialidades. También por su propia decisión de incursionar en el ámbito laboral privado u otras unidades de la Red Pública Integral de Salud. ​

La otra fórmula aplicada para disminuir la brecha de especialistas es la capacitación. Del 2013 al 2017 se adjudicaron 3 782 becas de especialidades médicas y técnicas de atención primaria en universidades del país, incluídos 103 profesionales que estudiaron en Cuba. Pese a eso, cada vez que hay una convocatoria se evidencia una demanda que supera la oferta. En los últimos llamados hasta el 2016 hubo 8 335 postulantes entre la Central, Católica y USFQ, pero solo 815 cupos, según Salud.

Para este semestre, en el primer centro, se abrió convocatoria a 17 especialidades. Para el presidente del Colegio de Médicos del Guayas, Ernesto Carrasco, ha sido importante la repatriación de médicos y la entrega de becas. Pero, recomienda que se implementen proyectos e incentivos que impidan la salida de profesionales a otros países, principalmente a Chile o España. 


https://www.elcomercio.com/tendencias/salud-deficit-profesionales-medicos-ministeriodesalud.html