martes, 17 de octubre de 2017

La bipolaridad puede conllevar al suicidio

En el sector de Psiquiatría,del Hospital Pablo Arturo Suárez, norte de Quito,se atiende a pacientes con bipolaridad. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO 

Con fármacos y terapias se trata la bipolaridad
Diego Bravo Redactor (I)
dbravo@elcomercio.com

Era estudiante de Administración de Empresas, pero se inscribió en la Facultad de Enfermería de la misma universidad. De forma simultánea, trató de seguir un curso de fotografía y hasta se ofreció como voluntario de un grupo religioso en el valle de Los Chillos.

Jorge (nombre protegido), de 27 años, pasaba la mayor parte del tiempo exaltado. No paraba de hablar. Sus allegados lo llevaron al Hospital Psiquiátrico San Lázaro, en el Centro de Quito.

Allí lo trató el psiquiatra Danny Zúñiga. Su conclusión fue que el estudiante tuvo una recaída en su cuadro de trastorno afectivo bipolar.

Esta semana se recuerda el Día Internacional de la Salud Mental y esa enfermedad es una de las que más preocupa a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Afecta a cerca de 60 millones de personas en el mundo, según el organismo.

Además, es la sexta causa de discapacidad a escala global, de acuerdo con información de la Red Informática de Medicina Avanzada que colabora con la Organización Panamericana de la Salud. La bipolaridad lleva al suicidio del 15% de los enfermos y es de difícil prescripción: pasan 16 años desde su desarrollo hasta que se diagnostica. Se caracteriza por una alternancia de episodios manía­co-depresivos y fases de estado de ánimo normal.

En las de manías o trastornos, el paciente presenta irritabilidad, hiperactividad, verborrea y autoestima elevada. Además, disminuye la necesidad de dormir. Los depresivos se vuelven perezosos, somnolientos y tienden al suicidio.

El mal se produce por una alteración bioquímica y estructural del cerebro. Es genético de tipo hereditario, según Patricia Paredes, psiquiatra del Hospital Pablo Arturo Suárez. En los tratamientos se usan medicamentos que estabilizan el estado de ánimo, frenan la exaltación y previenen las recaídas.

A esto se suma el apoyo psicosocial, por el que las familias y el afectado se informan sobre este mal, su manejo y el riesgo de descuidos en el suministro de medicinas. A escala nacional no existe una cifra sobre el número de personas con ese problema en el sistema público.

Pero el Ministerio de Salud (MSP) atendió a 245 188 con trastornos de salud mental, en el 2016. De esa cantidad, el 24,1% tenía trastornos neuróticos, 17,3% del humor (afectivos, a este corresponde la bipolaridad), 12% del comportamiento y emociones en la infancia y adolescencia, entre otros. Roberto Enríquez, de la Comisión de Salud Mental del Ministerio, afirma que los problemas de bipolaridad pueden repercutir en el ámbito laboral.

¿Cómo? Se presentan pensamientos negativos en los que el paciente cree que la gente es mala y busca hacerle daño. Ante eso, pueden darse reacciones agresivas en el trabajo. “Así se alimenta a la enfermedad”. Un caso es el de Ana (nombre protegido), de 35.

Perdió su puesto en un ‘call center’ porque tenía conflictos con sus compañeros. Era irritable y se deprimió porque no podía mantener a sus cuatro hijos. Hoy, su madre la apoya y sigue tratamientos con medicinas. Tiene tendencia suicida. Las conductas de riesgo en las que el afectado no está consciente de sus actos son muy peligrosas, advierte Paredes.

Por ejemplo, conducir vehículos en alta velocidad, practicar deportes extremos sin preparación y convertirse en gastadores compulsivos. Eso vivió un arquitecto que en una noche utilizó los USD 60 000, que le adelantaron para la construcción de unos departamentos en Quito. En el caso de Marcelo (nombre protegido), de 35, se gastó el dinero de las ventas de su almacén de ropa. De forma inconsciente también hizo negocios con desconocidos y les mostró sus tarjetas de crédito.

Este caso fue tratado por Paredes. Lo que ocurrió es que dejó las medicinas y tuvo una recaída. A esto se sumó que consumió bebidas alcohólicas. Zúñiga explica que otro de los problemas es que, al ser inconscientes de sus actos, los pacientes con bipolaridad desarrollan un instinto sexual que sobrepasa lo normal.

Un caso de ese tipo fue el de una mujer, de 34, quien buscó parejas ocasionales por Internet, para salir los sábados por la noche. Luego, al darse cuenta de lo que pasó, enfrentó intensas depresiones. En su consulta, Paredes atiende al mes a 150 personas con problemas de salud mental. De ellas, unas 13 tienen bipolaridad y la mayoría es de un nivel profesional elevado, como abogados o médicos.

 Es clave que el paciente-anota- acepte su condición para avanzar en los tratamientos. La familia debe entender la situación y los cambios de comportamiento deben ser tratados por especialistas. En ese sentido, el apoyo psicosocial es fundamental. La clave es que en las familias y los pacientes aprendan a convivir con el problema.

En contexto
Cada 10 de octubre se celebra el Día Mundial de la Salud Mental. El objetivo es concienciar a la población sobre esas enfermedades. A escala nacional, el Ministerio de Salud cuenta con 471 centros encargados de atender estas afecciones.

https://www.elcomercio.com/tendencias/farmacos-terapias-bipolaridad-tratamiento-salud.html

domingo, 15 de octubre de 2017

Ver más allá de la coyuntura: 'El librero de Kabul'

El librero de Kabul es un texto escrito por la periodista sueca Asne Seierstad. Primera Edición: Julio del 2001.

Diego Bravo C. 

En esa costumbre de visitar las librerías y revisar los textos me encontré con esta maravilla: 'El librero de Kabul', escrito por la periodista sueca Asne Seierstad. Me demoré media hora aproximadamente hojeándolo y me convenció de principio a fin para adquirirlo. La razón: ella fue más allá de la coyuntura periodística del momento y encontró una historia diferente, así de simple.

¿Cómo se desarrolla la obra? Hace 16 años, las tropas estadounidenses llegaron a Afganistán tras los atentados del 11 de septiembre y la cacería para localizar a Osama Bin Laden había comenzado. De otro lado, el Régimen talibán había caído.

En ese contexto, Seierstad llegó como reportera de guerra para cubrir el conflicto. Y ahí viene el punto de quiebre que yo destaco en este libro.

Mientras todos los periodistas se concentraron  únicamente en seguir de cerca la guerra y sus efectos, ella logró ver las cosas más allá. Es decir, primero informó sobre lo que pasó en la zona de conflicto como le correspondía y, a la vez, tuvo el olfato periodístico de encontrar algo diferente.

Ella convivió con la familia de  Sultán Khan, el propietario de una librería de esa ciudad. Conoció la vida de las familias tradicionales de Afganistán y sus costumbres. Cómo él se comportaba con sus dos esposas y sus cinco hijos. Vivió de cerca los dramas domésticos de una familia islámica que vive entre las tradiciones de su cultura y la modernidad. Todo en medio de una guerra.

Esas vivencias se plasman en su texto 'El Librero de Kabul'. El resultado de esa experiencia es un libro que sorprende y conmueve de principio a fin y muestra la realidad de Afganistán.

Un libro  recomendado para los estudiantes de comunicación que gustan de la lectura y escritura. Ayuda a describir escenarios y detectar historias diferentes.

Para conocer más  sobre Asne Seierstad, la pueden seguir en Twitter: 

@AsneSeierstad













Las historias de los secuestros parentales en el 2014

Paquita Morales guarda los recuerdos de sus hijos en su casa del norte de Quito. EL COMERCIO

 122 padres quieren recuperar a sus hijos

Diego Bravo. Redactor 
dbravo@elcomercio.com

Las camas de sus hijos están destendidas desde el 10 de julio del 2012. Esa noche fue la última vez que Paquita Morales estuvo junto a Karina, Karla y Danny, quienes hoy tienen 19, 16 y 14 años y viven en Miami, EE.UU.

"Eran buenos estudiantes y su padre les llevó de viaje como premio por sus calificaciones. Estaba previsto que permanezcan allí un mes, pero él ya no les permite regresar al país", según relató a este Diario Morales. La comerciante, de 47 años, firmó un permiso de salida del país de sus hijos y lo certificó en una notaría, tal como lo exige el Código de la Niñez y Adolescencia. Confió en que solo se trataría de unas cortas vacaciones; nunca imaginó que no los volvería a ver.

Este tipo de casos se conoce como secuestro parental: ocurre cuando un menor de edad es separado por uno de sus padres sin el consentimiento del otro. En algunos casos sucede de forma permanente y en otros es transitorio. Este no es un caso aislado.

En el país se han registrado 323 de progenitores que se llevaron a sus hijos, desde el 2008 hasta febrero de este año. De estos, 122 están abiertos y son tramitados por el Consejo de la Niñez y Adolescencia (CNNA). En este período, 20 padres tramitan un aval internacional para visitar a sus hijos en el extranjero, especialmente en Estados Unidos y España.

Para el abogado Francisco Sánchez, de la Unidad de Relaciones Internacionales del CNNA, uno de los problemas recurrentes es que los afectados desconocen el trámite que deben realizar para la recuperación, pues este fenómeno no se ha visibilizado en el país. Eso vivió Paquita Morales con la partida de sus hijos. Durante seis meses, tocó las puertas de instituciones públicas, pero no obtuvo respuestas.

"Incluso me fui a la Unidad Antisecuestro y Extorsión de la Policía (Unase). Al enterarse que mis hijos estaban fuera del Ecuador, los agentes no pudieron ayudarme". A inicios del 2013, Morales supo que esos trámites se realizan en el Consejo de la Niñez y Adolescencia, pero surgieron otros inconvenientes. Sobre todo, la falta de dinero para pagar un abogado que gestione las diligencias de restitución internacional en Estados Unidos.

La mujer siente impotencia y su voz se quiebra, mientras recorre las habitaciones de sus hijos en su casa de Llano Chico, en donde vive sola. Para cubrir los gastos legales en EE.UU. quiere instalar un restaurante en la planta baja de su vivienda. Actualmente, ella solo se comunica con Karina, Karla y Danny a través de las redes sociales, especialmente en Facebook por las noches. En ocasiones chatea con ellos hasta tres horas diarias...

A escala internacional, este fenómeno está normado por el Convenio sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de Menores, suscrito en 1980 durante el VIX período de sesiones de la Conferencia de La Haya. Se denomina secuestro parental e implica "el traslado de un menor fuera de su entorno habitual, en el que estaba bajo la responsabilidad de una persona física o jurídica que ejercía sobre él un derecho legítimo de custodia".

Ecuador es signatario de este convenio. Para que un padre se reencuentre con su hijo debe aplicarse el trámite de restitución internacional de menores. Este proceso puede durar entre seis meses y tres años, según fuentes del Departamento Jurídico del CNNA. El marco jurídico Roberto Carrera es un abogado especializado en temas de niñez y adolescencia.

A su juicio, otra de las falencias es que en el país no hay un marco jurídico que aborde el tema. De hecho, solo la resolución número 014-CNNA-2008 señala que el Consejo de la Niñez y Adolescencia debe actuar como autoridad central para ejecutar el Convenio sobre los Aspectos Civiles de la Sustracción Internacional de La Haya. Sánchez coincide. Por eso, el CNNA elabora el borrador de una normativa que será presentada en la Asamblea.

En Ecuador no hay sanciones para castigar la retención forzada de menores. Esto sí ocurre en otros países como Alemania y España. Por ejemplo, en la primera nación la pena es de hasta 5 años de prisión. Si se enmarca como secuestro parental internacional, se ordena la captura del padre acusado a través de Interpol. El artículo 225 del Código Penal español castiga con pena de 2 a 4 años de prisión al progenitor que cometiera secuestro parental u obstaculizara el contacto de los menores con sus padres no convivientes.

Paquita Morales no busca sanciones. Lo único que pretende es que sus tres hijos regresen y se reintegren al colegio en donde estudiaron. Ella no ha tendido las camas de sus pequeños. Espera que a su regreso encuentren las habitaciones desarregladas tal como las dejaron al irse. Karina, la primera de sus hijas, ya es mayor de edad. Ella puede volver al Ecuador sin el consentimiento de su padre. Pero no lo ha hecho por cuidar a sus hermanos.

En contexto 

El traslado no consentido de hijos al exterior está tipificado en Alemania y España como secuestro parental. El Consejo de la Niñez investiga los casos reportados por padres, cuyas parejas se llevaron a sus hijos a otras naciones. En 20 procesos los progenitores tramitan permisos internacionales para visitarlos.

No olvide Si su pareja  se lleva a su hijo o hija sin su consentimiento al extranjero, usted tiene que acudir al Consejo Nacional de la Niñez y Adolescencia para los trámites. Para iniciar la diligencia de restitución internacional de menores, los padres deben llenar un formulario que les entregan en el CNNA. También deben presentar fotos de su hijo y del progenitor que lo trasladó a otro país. Esto incluye la partida de nacimiento del menor.

El trámite incluye la entrega de documentos que justifiquen la residencia habitual de su hijo en Ecuador (certificados médicos, de estudios, entre otros). Los documentos deben ser traducidos al idioma del país en donde se encuentra el niño. En el sitio web del CNNA hay más información sobre estos trámites.

http://www.elcomercio.com/actualidad/seguridad/122-padres-quieren-recuperar-a.html

lunes, 9 de octubre de 2017

El 5% del presupuesto de las universidades corresponde a autogestión

El laboratorio clínico bacteriológico de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Central es una de las fuentes de recursos propios. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Autogestión en las universidades dejó USD 429 millones

Elena Paucar y Diego Bravo Redactores (I)

La Empresa Pública de Bienes y Servicios de la Universidad Central funciona desde marzo de este 2017, con el objetivo de generar recursos propios. Impulsa 16 proyectos, entre otros uno de asesoría en la construcción del Hospital de Piñas, el manejo de activos de Electrogas Machala y capacitaciones para funcionarios públicos.

El plan, a cinco años, es que el 20% del presupuesto de ese centro -el segundo en número de estudiantes del país- provenga de los programas de autogestión. Lo anota su gerente, Francisco Ribadeneira. ​ Para este 2017, el presupuesto de la Central es de USD 149, 5 millones. De esa cantidad, el 16,18% corresponde a ingresos generados por esa Empresa Pública y otras fuentes de autofinanciamiento.

En esa línea, los posgrados aportaron más, según el Rectorado. El debate sobre la capacidad de autogestión en las instituciones de educación superior públicas se abrió a inicios de este mes. Es decir, cuando se dio a conocer el presupuesto de las universidades estatales, con una aparente reducción, ya solucionada.

Fomentar la autogestión para evitar que las universidades dependan de las arcas fiscales, es también un tema que se abordará en el debate de la reforma a la Ley Orgánica de Educación Superior (LOES), según el legislador de A. País, Augusto Espinosa.

En ese sentido, los mecanismos para generar fondos propios que tienen los centros son la oferta de posgrados, servicios y consultorías. ¿A cuánto ascienden esos rubros por autogestión? El presupuesto de las universidades fue de USD 1 359 millones en el 2016. De eso, el 5% correspondió a autogestión. Eso indican los datos de la Subsecretaría de Formación Académica de la Secretaría de Educación Superior (Senescyt). Del 2013 al 2016 se planificó recaudar USD 834 millones por autofinanciamiento, pero se obtuvo 429 millones.

La generación de recursos propios apenas empieza en algunas instituciones. Por ejemplo, la Escuela Politécnica del Carchi creó en estos días la Empresa Pública Upec – Creativa EP, a través de la cual se busca producir a futuro el 10% de lo que reciben del Estado: USD 7,1 millones. Con lo recaudado se fortalecerán sus cursos de educación continua y posgrados, comentó el rector, Hugo Ruiz. ​

En la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol) se apunta a usar parte de esos recursos para investigación. Su rector, Sergio Flores, dice que hace falta mayor impulso a ese rubro en cuanto a dinero que provenga del Estado.

Eso porque el monto destinado a esa finalidad, en cuanto a fondos concursables, no es suficiente. En la Espol, los mecanismos para crear recursos propios son los cursos de actualización profesional, las consultorías, las maestrías y los proyectos de investigación. En la Escuela Politécnica del Chimborazo (Espoch) existen dos empresas públicas: la Gasolinera Politécnica y la Escuela de Conducción Profesional. A esto se suman los cursos de educación continua, posgrados, centros de transferencia tecnológica, entre otros. Su rector, Byron Vaca, indica que el presupuesto este año es de USD 76 millones.

Calcula que 10 millones corresponden a autofinanciamiento. En la Escuela Politécnica de las Fuerzas Armadas (Espe), los ingresos propios llegan por maestrías, segundas y terceras matrículas y especies fiscales. También, por la venta de lácteos, tilapias, flores y huevos que producen los estudiantes de Ingeniería Agropecuaria. ​

El porcentaje de autogestión que mantiene la Espe es de 7,04% en relación a los USD 63,78 millones asignados como presupuesto en el 2017, respondió por e-mail el rector, coronel Ramiro Pazmiño. ​

La Universidad de Guayaquil, la más grande del país, ha optado por los programas de posgrados, el alquiler de espacios físicos y el cobro de tasas, aranceles y segundas matrículas. Esto les generó en 2016, USD 7,7 millones, casi el 5% de su presupuesto. El presupuesto fue de USD 166,1 millones. Para los rectores es primordial que se acelere la entrega de recursos que generan. Según el rector de la Espoch, se deben abrir cuentas separadas para los recursos entregados por el Estado y los que producen las universidades.

La razón: en la actualidad, los fondos de autofinanciamiento pasan a la cuenta común del Estado. Luego, hay un trámite para acceder al recurso. Los rectores esperan que, hasta el 2018, se cree esa cuenta. Luis Cuji, subsecretario de Formación Académica de la Senescyt, admite que hubo problemas en ese ámbito.

A su juicio, las empresas públicas son una solución porque tienen un ordenamiento jurídico diferente. Así, ellos pueden manejar directamente estos fondos. Explica que hubo un taller en el que se ofreció la disponibilidad de los recursos.

http://www.elcomercio.com/tendencias/autogestion-universidades-educacionsuperior-senescyt-empresaspublicas.html

jueves, 21 de septiembre de 2017

El rol de los cuidadores de los pacientes con alzhéimer

Personas con alzhéimer y sus familias estuvieron en la casa abierta de la Fundación TASE, en Quito, el fin de semana. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO



El cuidador, clave en paciente con alzhéimer

Diego Bravo Redactor (I)

El alzhéimer es una enfermedad que afecta a la memoria, al intelecto, al comportamiento y a la capacidad para realizar actividades cotidianas en adultos mayores. Tiene tres grados: leve, moderado y severo, los cuales necesitan diferentes tipos de cuidados.

Desde el 2016 hasta agosto del 2017 se han atendido 1 574 hombres y 2 889 mujeres por esta enfermedad en servicios del Ministerio de Salud.

María Soledad Chiriboga es geriatra del Hospital del Adulto Mayor, ubicado en San Carlos, en Quito. Ella reitera que los pacientes en etapa severa necesitan más cuidado que los de las dos fases anteriores.

Eso implica monitoreo las 24 horas, para evitar caídas, acompañamiento en el baño, alimentos blandos y suministro de medicinas, etc.

Bertha Medina tiene 83 años y está en el último grado de la enfermedad. No se ubica en el tiempo y espacio, presenta dificultad para identificar a la gente. Requiere ayuda permanente para su cuidado personal. Por las noches usa pañales.

Sus cuatro hijas se turnan para atenderla. “Una vez se cayó porque se tropezó con la alfombra. Se rompió la cabeza. No la dejamos sola”, cuenta Mónica Paredes, una de ellas. Lo mismo ocurre en el caso de Ramiro Mena, de 87. Sus hijas lo cuidan. No lo dejan solo porque podría perderse o encender la cocina y provocar un accidente. También sufrió una caída. Se quedó en el piso por varias horas, sin lograr comunicarse. Tras aquel incidente, ellas decidieron brindarle atención permanente.

El Día Internacional del Alzhéimer se recuerda hoy, 21 de septiembre. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la demencia, en la que se incluye a este mal, afecta a unos 47 millones de personas en el planeta. De ellas, casi el 60% vive en países de ingresos bajos y medios.

Y cada año se reportan 9,9 millones casos nuevos. Se prevé que el total de afectados pase a 132 millones en el 2050. Para Walter Salvador, ellos serán quienes nacieron en 1980. Él dirige Trascender con Amor, Servicio y Excelencia (TASE), una fundación que apoya a personas con problemas de demencia.

El alzhéimer implica un alto costo económico y emocional para quienes se dedican a los cuidados: parientes o especialistas. Salvador calcula que los gastos mensuales de manutención por la enfermedad, en etapa severa, pueden alcanzar los USD 2 000 por persona.

Esto incluye medicinas, tratamientos y los salarios de las auxiliares enfermería, que se encargan de los cuidados durante las 24 horas en turnos rotativos. La OMS advierte que existe un “efecto abrumador” en los cuidadores de la gente que tiene la enfermedad.

Y ellos presentan presiones emocionales y hasta secuelas físicas. Martha Silva, de 51 años, es una auxiliar que labora desde el 2009 en un centro de ayuda para adultos mayores. Ella cuenta que ha tenido dolores en la espalda y los brazos.

Pero, a su juicio, el impacto emocional es más fuerte, para el cuidado. Se produce cuando se encariña con los pacientes y uno de ellos muere. Para evitar las lesiones, Chiriboga señala que en el Hospital del Adulto Mayor hay talleres para capacitar a familiares y cuidadores especializados.

Primero se ayuda de forma directa a los pacientes con grado leve, para que aprendan técnicas de estimulación cognitiva y fortalezcan la memoria. El fin es evitar que pierdan la independencia y puedan desarrollar sus actividades.

En casos moderados se incorpora a los familiares. Les enseñan los cuidados y educan en el manejo psicológico de los síntomas conductuales. También, cómo evitar la postración por la enfermedad. Finalmente, intervienen los terapeutas de lenguaje y respiratorios. Enseñan a los parientes los diferentes tipos de alimentación para evitar atragantamientos y las neumonías por broncoaspiración.

A esas capacitaciones acude Paredes para ayudar a su madre Bertha. Allí aprendió a moverla porque el cuerpo de las personas con alzhéimer se vuelve rígido. Además, le enseñaron a evitar dejar objetos con los que la señora pueda tropezar y tener accidentes. 

lunes, 11 de septiembre de 2017

Los cupos en las facultades de medicina de universidades privadas son insuficientes ante la demanda

En la Universidad San Francisco hubo 600 aspirantes para una oferta de 100 cupos. Foto: Vicentes Costales / EL COMERCIO
La oferta en universidades privadas en Medicina es limitada


Diego Bravo C. (I)

En un año, Martín Oña rindió pruebas para ingresar a las facultades de Medicina de las universidades Católica, San Francisco, Internacional y De las Américas, pero en ninguna aprobó. Sus familiares le aconsejaron seguir otra carrera.

“Los exámenes eran muy complicados. No sabía qué hacer”, recuerda el joven, de 20 años. Incluso trató de inscribirse en un centro de Argentina. Pero al final no lo hizo porque su familia no podía costear la educación en ese país.

Finalmente, tras rendir una nueva evaluación en la Universidad de Las Américas, él logró ingresar a Fisioterapia. Ahora, su objetivo es aprobar el primer semestre y luego cambiarse a la carrera de sus sueños. Considera que es la única forma de acceder a ella.

En este mes comienzan las clases en las facultades de Medicina del país. Y, miles de bachilleres se quedaron sin la posibilidad de estudiar esa profesión. No hay suficientes plazas para cubrir la demanda.

Leonardo Bravo es director ejecutivo de la Asociación de Facultades Ecuatorianas de Ciencias Médicas y de la Salud (Afeme), que reúne a centros públicos y particulares. Comenta que este es un problema que se presenta de forma recurrente en época de matrículas.

Con datos de esa organización, el dirigente asegura que más de 2 000 chicos buscan seguir Medicina en universidades particulares, por semestre. Pero cada centro dispone de apenas cien cupos.

La situación se repite en otros países. Por ejemplo, en España, como recoge El Mundo. Para Medicina se inscribieron 46 408 chicos y solo había 5 632 plazas en la ‘U’ pública.

En Ecuador está entre las carreras más buscadas por quienes rinden el Ser Bachiller, para obtener cupo en el sistema de educación superior público. En la primera postulación, de julio, según la Senescyt, fue la segunda más demandada, detrás de Enfermería.

Esa información coincide con la que brinda Antonio Domínguez, decano de la Facultad de Medicina de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE). En la última convocatoria de ese centro en este año -asegura el profesional- hubo 1 500 chicos que rindieron el examen de ingreso y apenas pueden admitir a 140.

En la Universidad San Francisco de Quito el panorama es similar. Su director de Admisiones, Diego Gabela, anota que se registraron 600 aspirantes y apenas había cien cupos.

María Luisa Félix, directora de Nivelación y Admisiones de la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE), dice que se presentaron 1 350 jóvenes y solo hubo lugar para 100, para este semestre.

Mauro Toscanini, rector de la Universidad Católica Santiago de Guayaquil, señala que al inicio de cada semestre siempre hay un promedio de 1 000 jóvenes para Medicina. Pero apenas hay 250 plazas. Ante esa situación, miles de jóvenes se frustran. No encuentran cupos ni en los privados, en donde el semestre cuesta entre USD 3 925 y 5 425.

Doménica Palacios, de 18 años, se graduó en julio pasado y rindió las pruebas para ingresar a Medicina en las universidades Católica, De las Américas y San Francisco. En ninguna aprobó. Su madre, Ámbar Páez, recuerda que su hija lloró al leer la respuesta que le envió la USFQ, vía e-mail: no logró un cupo.

Tampoco accedió a la PUCE, en donde se inscribió al curso de nivelación que dura 16 semanas y cuesta USD 400. Este comenzará el próximo lunes 18.

Según el Reglamento General de Estudiantes, una vez que el aspirante aprueba el curso, podrá ingresar al primer semestre de carrera a partir de abril del próximo año. “El 80% de inscritos a este curso son los que aspiran estudiar medicina”, manifiesta Domínguez.

Un sistema similar hay en la de Ciencias Médicas de la U. Santiago de Guayaquil. Se escoge a los alumnos con notas desde 8 sobre 10 en adelante.

Los decanos de Medicina comentan que hay otros factores que definen el ingreso de los chicos. Por ejemplo, en la San Francisco se analizan las notas de primero a tercero de bachillerato de los aspirantes y el promedio mínimo que deben sacar es 8 sobre 10. A esto se suma que deben aprobar dos evaluaciones.

Ante eso, hay chicos que se preparan con antelación para acceder a esa carrera. Gabriel Pazmiño, de 19 años, ingresó a la USFQ el semestre pasado. Siguió cursos por su cuenta. Contrató un profesor particular y también revisó los cuestionarios del Ser Bachiller, que se emplean para quienes buscan ingresar a las universidades públicas del país.

“No quise terminar como algunos amigos que han dado pruebas en varios centros y no han podido ingresar”, dice.

Uno es de ellos es Martín Oña, cuyo objetivo es acumular buenas notas en Fisioterapia para cambiarse a Medicina. Para el joven, lo más duro fue enterarse que no ingresó a la Católica, estudiar allí era su anhelo. Admite que falló en las pruebas de razonamiento asbtracto, matemática y lenguaje. Comenzará clases en la UDLA el 25 de septiembre.

En contexto

La carrera de Medicina es una de las más demandadas históricamente, por quienes rinden el examen nacional para acceder a instituciones de educación superior. La prueba se toma desde el 2012. A partir de este año el ENES se unificó con el Ser Bachiller.

https://www.elcomercio.com/tendencias/oferta-privada-medicina-limitada-universidades.html

miércoles, 2 de agosto de 2017

Los médicos extranjeros en Ecuador

El domingo pasado se desarrolló el Examen de Acreditación Profesional. La foto fue captada en Quito. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO

Médicos extranjeros buscan abrirse espacio en el Ecuador

 Diego Bravo Redactor (I) dbravo@elcomercio.com Ansiedad por revalidar su título de médico general obtenido en la Universidad Francisco Miranda y comenzar a trabajar. Ayudar a su familia que vive en Santa Ana de Coro, estado de Falcón en Venezuela.

Esos son los objetivos de la doctora María Reyes, de 30 años de edad, quien llegó a Quito el 18 de febrero último. La crisis económica y política de su país la obligó a emigrar con el fin de ayudar a su madre e hijo, de 6 años. Ahora trabaja como asistente en consultorios médicos hasta acreditarse oficialmente en el país.

La presencia de médicos foráneos es una realidad que se presenta de forma recurrente en el Ecuador. Según el Ministerio de Salud Pública (MSP), hasta mayo de este año se registraron 742 en establecimientos asistenciales públicos, lo cual representa el 1,01% del universo de servidores que trabajan en la Cartera. Un gran número son cubanos y colombianos (ver cuadro).

Se encuentran distribuidos en 23 provincias del país. La mayoría, 115, son médicos generales. Le siguen los enfermeros, con 92, y el resto son especialistas. De los 742 galenos, 118 laboran en servicio rural, 281 bajo contrato ocasional, 5 son devengantes de beca de la Ley Orgánica del Servicio Público (Losep) y 338 tienen nombramientos.

Hay profesionales extranjeros que hoy buscan insertarse en el sistema de salud del país. De hecho, 290 que obtuvieron el título de tercer nivel en universidades del exterior rindieron el último Examen de Habilitación para el Ejercicio Profesional (Ehep), promovido por el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces). De esa cantidad, 254 provienen de Argentina, Bolivia, Colombia, Cuba, El Salvador, Haití, Honduras, Iraq, México, entre otras naciones.

En convocatorias anteriores se habilitó a cientos de profesionales de Bélgica, Alemania, Andorra, Austria, Costa Rica, Taiwán, Ucrania, Rumania y otros 32 países.

En la penúltima, realizada a finales de marzo, se inscribieron 369 ecuatorianos y foráneos que obtuvieron sus títulos de tercer nivel en centros superiores del exterior. De los extranjeros, la mayoría fue de Venezuela.

Para José Eras, presidente de la Federación Médica Ecuatoriana, es un derecho del ciudadano universal que se le permita ejercer su profesión en el país al que llegó, pero también debe cumplir deberes y obligaciones. Es decir, acogerse a la normativa nacional y los requisitos que establece la Secretaría Nacional de Educación Superior (Senescyt) para acreditar los títulos.

Uno es rendir la evaluación de Habilitación para el Ejercicio Profesional con el que se mide la preparación de quienes ejercen carreras que pueden comprometer el interés público, poniendo en riesgo la vida, la salud y la seguridad.

Y eso es lo que hacen los profesionales extranjeros que vienen al país para abrirse campo. El haitiano Etter Míchel es un médico general graduado en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra de República Dominicana. Junto a otros dos profesionales de su país, él rindió el Ehep en Quito el domingo.

Vive seis meses en Ecuador y sobrevive de lo que da clases de inglés de forma particular. Con sus compañeros, creen que Ecuador es un país de oportunidades para los profesionales de la salud que vienen de afuera. Su objetivo es conseguir empleo en un centro asistencial público.

Lo mismo señala su compatriota, Odemar Louicenor, de 30 años, quien vive en la Amazonía junto con su esposa. Vino a Ecuador en el 2012, porque hay las condiciones necesarias para desarrollarse como profesional y especializarse. “Aquí la salud es para los pobres, no solamente para la gente rica”.

Obtuvo el título de médico en la Universidad Tecnológica de Santiago en República Dominicana. Tiene previsto seguir un posgrado y radicarse definitivamente aquí.

Reyes también dio la evaluación de habilitación profesional. Los resultados de esta se difundirán un mes después de la rendición de las pruebas. Ella aspira sacar más del 60% de la nota (la prueba fue de 150 preguntas) para ejercer su profesión junto a otros compatriotas que trabajan en Ecuador.

Lo mismo vive Nelson Hernández, de 27 años, un odontólogo de Maracaibo, Venezuela. En su país trabajó en consulta ambulatoria y clínicas privadas. “Llegué hace un año y no he ejercido mi profesión”, cuenta. Actualmente, él labora como vendedor en una tienda de ropa en Quito.

Ólger Capa es presidente de la Comisión Permanente de evaluación y acreditación de posgrados del (Ceaaces). Dice que esta evaluación es orientada para los médicos generales ecuatorianos y extranjeros. En los casos de especialistas que desean hacer lo mismo, ellos deben rendir esta prueba y luego ya ejercer su especialidad.

Los certificados de aprobación podrán ser descargados de la web del Ceaaces. Este es un requisito que exige el Ministerio de Salud para postular al año rural. Si es que no aprueban el test, tienen seis años más para rendirlo. Es decir, 12 oportunidades más.

En contexto

Los galenos foráneos que llegan al país deben rendir el examen de acreditación profesional del Ceaaces para ejercer su profesión. Hasta el momento hubo siete convocatorias para médicos y cinco para odontólogos.

https://www.elcomercio.com/tendencias/medicosextranjeros-ecuador-profesionales-oportunidad-acreditacion.html